Dalmacia - Región de Dubrovnik

Dalmacia - Región de Dubrovnik

El sur templado y caliente, el rincón ciclista del país todavía desconocido

Se trata de la región de las posibilidades íncreibles para pasar el tiempo en la naturaleza y montar la bicicleta, especialmente para disfrutar de la belleza de lo que nos rodea. Los lagos de Baćina y la valle de Neretva junto con Metković y el Museo arqueológico Narona en Vid,  las superficies vitivinícolas de la península de Pelješac con las murallas de Ston, el salar y el cultivo de conchas – las ostras de esa casa de los eminentes capitanes de Orebić.

 

Desde el mar hay vistas impresionantes que dan al patrimonio mundial UNESCO, la ciudad de Dubrovnik, con dos kilómetros de largo de las murallas medievales y fortalezas. Sin embargo, la vista al centro de la región y al casco histórico urbano con muchísimos tejados rojos de los palacios y casas, de las fortalezas de defensa y de las torres de las iglesias, la más bonita es la de la montaña de Srđ. Las vistas elegantes de los cipreses son la decoración más obvias de los ambientes auténticos de Konavale i Orebić fértiles. Los stećci medievales, el patrimonio mundial UNESCO, decoran los cementerios de Konavle, igual como son la decoración de los cementerios más lejanos del transpaís de la costa de Dubrovnik.

 

La sucesión de islas la caracteriza la abundancia de las pináceas aromáticas, de los pinos de Alepo y las hierbas curativas y aromáticas. La ciudad de Korčula es famosa por su arquitectura medieval y la belleza renacentista y el boscoso Parque Nacional de Mljet esconde un convento y dos lagos salados. Es también llamado La residencia temporal de Odiseo. En la región hay tres archípelagos– el Parque natural de las Islas de Lastovo, las islitas del canal de Pelješac y la belleza excepcional de las islas Elafiti o islas de los ciervos, como las llaman.

 

Es definitivamente una región de muchos destinos ciclistas fenomenales, todavía no reconocidos.

Domagoj Blažević

Si marcha desde Ploče, Baćina tiene sus siete lagos de Baćina de la belleza extraordinaria y del agua moderadamente salobre en la que viven anguilas, ranas y mújoles que por el canal vienen desde el mar. Son la ruta ciclista ideal con el sendero ciclista alrededor de cinco lagos de los cuales unos siente tienen diez kilómetros de largo. A lo largo del sendero están puestos los bancos para el descanso, y ahí está también un manantial natural del agua. Los lagos son el hogar para un gran número de las especies herbales y animales protegidas, mientras que las actividades turísticas, salvo de montar la bicicleta son también muy populares los viajes en barcas, el fotosafari pero tambien el baño y el surf en lagos sin importar que el mar esté cerca.

Con las barcas de Neretva se puede llegar, como se acostumbra en modo de ser y vivir de la gente de Neretva, a través de la valle de Neretva y de la ciudad de Metković, igual como a través de lago Modro oko hasta el Museo de la antigua Narona en el pueblo de Vid. En los años 1995 y 1996 fueron encontrados los restos sensacionales del templo romano Augusteum, igual como las diecisiete esculturas de mármol de altura sobrenatural y natural y en el año 2007 fue abierto el  primer museo en Croacia construido in situLos alrededores del museo y Vid con los asentamientos Dragovije y Prud ya están conocidos como el destino ciclista de montaña de esa región con XC, los senderos singletrack y downhill.

 

La península de Pelješac es la isla más famosa por unos vinos espectaculares. La tradición ancestral de la producción y cultivo de la viña, la elección excepcional de los terrenos, de los descensos árduos y estar expuesta al sol el día entero dan al vino la calidad y una dulcura peculiar. Además del mundialmente famoso Plavac mali, se destacan los vinos llamados Dingač y Postup. El sendero francés en Pelješac es uno de los testimonios únicos dejados desde el periódo napoleónico en el territorio de Dubrovnik y hoy en día el sendero de MTB de Ston a Ponikve de 7 kilómetros de largo con las vistas a valle de Ponikve y la de Ston se destaca como un sendero muy atractivo. Partes del sendero napoleónico van poro toda la península de Pelješac y los lugares túristicamente interpretados son también Žuljana – Puntikovići y Janjina – Kuna Pelješka. Ston con las murallas de defensa medievales impresionantes de apóximadamente 5 kilómetros de largo es un punto que no hay que perder, igual como el salar del siglo XIV. La conexión de la península de Pelješac es buena por la carretera hasta el golfo de Mali Ston pero también la de Ploče por el transbordador que lleva a Trpanj y más lejos viene la de Orebić con el transbordador que va para Dominče en Korčula, y finalmente los transbordadores navegan también de Prapratno a la isla de Mljet. En Trpanj hay un carril peatonal- ciclista desde el acampamento Vrila (de 6 kilómetos) hasta Veliko Prapratno junto a los olivares y piedras secas ancestrales reconstruidos, pero también con los nuevos cultivos de las aceitunas.

 

La isla de Korčula tiene tres destinos ciclistas fenomenales: Lumbarda (tres rutas ciclistas), Blato (seis rutas) y Vela Luka (cuatro rutas). Junto a las rutas marcadas están disponibles incluso los mapas con la descripción de las mismas. Todas las localidades que se encuentran en la isla de Korčula son extraordinarias, empezando desde la antigua ciudad de Korčula con la casa de Marco Polo. Para los ciclistas existen muchas carreteras asfaltadas extraordinarias y las de grava que llevan por muchos barrios pintorescos isleños como lo son Lumbarda, Pupnat, Smokvica, Blato y Vela Luka. La longitud de la isla de 47 kilómetaros no representa un problema de logística porque hay mucho espacio para hacer pausa para tomar refrigerio, comer algo o aún más importante refrescarse en el mar.  

Ivo Biočina

Incluso el viaje en bicicleta por la isla más verde y más boscosa de Croacia es una experiencia especial. Esa mayor isla de Dalmacia está llena de los bosques espesos del pino de Alepo, la pinácea y encina. Fue declarado Parque Nacional de Mljet en 1960. Tiene 37 metros de largo y el viaje por la carretera isleña puede ser una verdadera aventura porque la isla de Mljet tiene muchas colinas con la cumbre más alta de Velji grad ( de 514 metros).

La conexión marítima de la isla es muy buena de Prapratno en Pelješac y de Dubrovnik. Además de la carretera principal de la isla en rumbo noroeste- sureste, en la isla existen carreteras más cortas asfaltadas y de grava muy apropiadas para el viaje en bicicleta. La más bonita y la más fácil es la peatonal- ciclista por el sendero alrededor de Lago pequeño y Lago salado grande con la vista a la isla de Santa María con el convento benedictino del siglo XII. La renta de las bicicletas es posible en tres localidades excepcionales para acceder a los lagos. La mejor es la que se encuentra en la puente entre Lago pequeño y Lago grande.

 

Lastovo, la isla de las estrellas y del mar cristalinos, también es apropiada para investigar en bicicleta en paz y silencio. La experiencia del contacto directo con la naturaleza es mejor en ese momento. La isla tiene apróximadamente 10 kilómetros de largo y 6 kilómetros de ancho con muchas bahías y valles entre las colinas isleñas apacibles. Para las aventuras ciclistas son ideales la primavera y los principios de otoño cuando el sol no es fuerte y hay solo un poco de viento para hacer el viaje agradable. Las carreteras asfaltadas tienen poco tráfico y son adecuadas para conducir pero también hay otros senderos y caminos buenos de grava que llevan hacia una de las atracciones de la isla o junto a una de las 40 iglesias medievales dispersas por la isla. Se ofrecen unas 6 a 10 rutas ciclistas cortas, y la más larga y más dura es la Lastovo – Hom (de 417 metros) – Lastovo (de 20 kilómetros), hasta la cumbre más alta de la isla en parte de asfalto y grava de la montaña se puede montar e ir a pie hasta la cumbre. El resto de las rutas tienen de 5 a 10 kilómetros de largo. El puerto de transbordadores es Ubli y el alquiler de las bicicletas lo ofrece Solitudo, el único hotel de la isla.

 

Las bellezas de Šipan, que junto a Koločep y Lopud hacen el conjunto de las islas de Elafiti o las islas de ciervo, son fácilmente accesibles por la línea entre islas que va desde Dubrovnik. En el itinerario de viaje Via Dinarica – El sendero azul una ruta más corta lleva a la isla de Šipan. La línea azul Via Dinarice da la oportunidad de conocer la costa adriática croata justo por la conexión única de montañas y el mar. Por tal motivo, se combina la experiencia del mar y de la costa con la estancia y las caminadas en montañas. El conocimiento de la costa y del interior de la isla de Šipan con olivares, viñas y cultivos de ceratonia es más accesible en bicicleta y también a pie. En la isla se encuentran dos barrios más grandes- Šipanska Luka y Suđurađ conectados por la carretera que lleva por la valle fértil de Šipansko polje. Por ese camino lleva también Via Dinárica – El sendero azul a través de la isla de 3,8 kilómetros de largo con la combinación de asfalto y grava. La isla abunda de las casas veraniegas de las familias aristócraticas y de los habitantes ricos de la República de Ragusa, construidas en mayoría de los casos durante los siglos 15 y 16 y como ejemplo de la típica arquitectura de esas casas veraniegas se toma la villa de Vice Stjepović- Skočibuha en Suđurađ que data del 1561. Se trata de la casa con la fortaleza y jardín cercados por el muro, construida casi por completo de la piedra de Korčula. El mirador más bonito que da al mar abierto es Velji Vrh ( de 243 metros) que domina encima del puerto de Šipan y en él se impone la fortaleza militar de los tiempos de Imperio austrohúngaro.

Aunque las rutas ciclistas por los pueblos altos de la costa de Dubrovnik por el terreno montañoso y subidas arduas no son tanto en uso para montar en bicileta, menos tal vez en las bicicletas elécticas, ellas representan una buena y frecuentada opción en vez de Jadranska magistrala (carretera principal por Adriático) teniendo en cuenta que tiene poco tráfico, la naturaleza es muy interesante y las vistas dejan sin aliento. Lo más fácil llegando de Dubrovnik es empezar el viaje o girar en Orašac hacia Gromača o en Slano hacia Trnova y de Zaton-Doli se puede dirigir a Mravinac o Trnova. Los pueblos como Čepikuće, Visočani, Smokovljani y Ošalj son autenténticos y los cementerios y los espacios alrededor de las iglesias son decorados con stećci- unas lápidas medievales sobre las tumbas, que se construían en el periódo desde el final del siglo XIII hasta la mitad del siglo XVI. En la costa de Dubrovnik fueron conservadas las  veintiseis necrópolas con stećci y la ruta temática ciclista de Stećci de la costa de Dubrovnik  que se recomienda tomar en Slano, pasa por las seis localidades de los cuales la más valiosa es la de Cementerio Novakovo – Čepikuće, una de las localidades más conservadas y bonitas con stećci en el territorio de Dubrovnik.

 

Al suroeste de Dubrovnik se encuentra la región de Konavle que tiene tres rutas ciclistas por los pueblos aromoniosos y sobre todo aútenticos, junto a los molinos en el río Ljuta, las vistas a la montaña áspera de Sniježnica (de 1234 metros) y los cipreses esbeltos y elegantes que dominan el paisaje. Konavle junto con su valle amplia y fértil desde siempre era el trigal de la República Ragusina. Incluso hoy en día es famoso por los olivares, viñas, jardines frutales de la fruta cítrica y valles labradas y aún más por el turismo rural justo por la omnipresente autencidad y la verdadera reflexión sobre la cultura tradicional del antiguo Dubrovnik. La primera de las tres rutas ciclistas de 25 kilómetros de largo es circular y lleva de Čilipi a Donja Banda con los barrios Gruda, Ljuta y Pridvoje a través de la valle de Konavle. La segunda ruta, de 26 kilómetros también es circular y lleva por los ceros de Gornje Bande, luego nuevamente por la valle y por los barrios Miljasi y Zvekovica hasta Cavtat de donde empieza. La tercera es la más corta, la ruta linear de 9,5 kilómetros de Cavtat a través de Miočići hasta Čilipi. Las rutas pasan por el tramo de ferrocaril antiguo de vía estrecha „Ćiroˮ que unía a Dubrovnik con Čapljina y Konavle con Mostar de 1901 hasta 1976, cuando el popular „Ćiroˮ partió la última vez de Dubrovnik.