La aventura de buceo en Croacia

La aventura de buceo en Croacia

Dada la posición geográfica de la Croacia y su conexión con el mar, no es difícil llegar a la conclusión que el vínculo entre el hombre y el mar era inevitable. El mar era el compañero de viaje de la gente que habitaba esta región. Con el paso de tiempo el espíritu explorador humano intentaba a conocer su compañero de viaje cada vez más, incluso el mundo que éste escondía bajo su superficie.

 

No es posible determinar una fecha exacta de los comienzos del buceo por estas partes, pero una forma de buceo, un poco primitiva, con certeza ha existido desde los principios de la vida en esta región. El verdadero desarrollo del buceo como la actividad turística remonta a los años después 1996, cuando aparecen varios centros de buceo y empieza la llegada más considerable de los turistas en la costa croata. En primer lugar se trataba de Istria y después de otras partes de Croacia.

Un pasado tormentoso y la naturaleza juntos han sembrado en el fondo marino muchas curiosidades para los buzos. No olvidamos la riqueza y la diversidad del mundo animal y vegetal. Las paredes submarinas monumentales y los arrecifes, las embarcaciones y los aviones naufragados y numerosos sitios arqueológicos representan el valor añadido del buceo. Últimamente un lugar especial pertenece al buceo en las cuevas, cuyo número está creciendo, lo que no extraña dado el carácter kárstico de Dalmacia.

Las localidades las más antiguas con los restos de los barcos naufragados remontan a los tiempos antiguos, en las rutas comerciales marítimas desde la Grecia hasta la Italia de norte y sus colonias en la costa adriática. Cavtat (Epidaurus), Mljet (Meleda), Korčula (Korkira), Hvar (Pharos), Vis (Issa), Split (Aspalathos/Spalatum), Solin (Salona), Trogir (Tragurium), Rogoznica (Heracleia), puntos de anclaje en Kornat (Žirje, Lavsa, Murter), región de Šibenik y Zadar (Liburnia/Jadera), Pula (Pola), villas romanas en Brijuni y muchas otras microlocalidades que servían de refugio y de anclaje a los marineros de los tiempos antiguos.

 

Durante la Edad Media las relaciones comerciales entre la Italia y el Oriente Próximo se intensificaron, mientras que Venecia se convirtió a la metrópolis comercial y las ciudades marítimas en el territorio de la costa croata actual se desarrollaron súbitamente (Dubrovnik, Split, Zadar, Pula).

Las batallas marítimas durante los siglos 19 y 20 dejaron sus vestigios en el fondo marino. Después de la Segunda Guerra Mundial muchas embarcaciones naufragadas fueron sacadas del fondo marino (sobre todo a lo largo de la costa de Istria) pero aún hoy en día hay un bastante gran número de embarcaciones disponibles a los buzos deportivos. Las embarcaciones naufragadas en las profundidades aún mayores todavía esperan ser descubiertas y visitadas.