Navegue por el bellísimo Adriático desde Dubrovnik a Split

Navegue por el bellísimo Adriático desde Dubrovnik a Split

Destacar una parte de la costa croata por su popularidad no es una tarea fácil. Nos la dificulta la riqueza de la oferta que toda la costa croata pone a disposición de los marinos, visto que en prácticamente cada cala uno puede encontrar su propio trozo de paraíso. Muchos navegantes elogian lugares específicos a los que vuelven año tras año, siendo su elección condicionada por preferencias personales. Los criterios para unas vacaciones a medida los define uno mismo, pudiendo elegir entre lugares idílicos caracterizados por su belleza natural, ciudades bulliciosas llenas de diversión, lujosos puertos deportivos, alicientes gastronómicos, descanso activo… Una de las elecciones predilectas de los navegantes que vienen por primera vez a Croacia es la ruta entre Dubrovnik y Split, como iniciación al descubrimiento de las bellezas y los monumentos locales.

Ivan Čorić

Además de estar muy bien comunicados con autopista y aeropuertos internacionales, el motivo de unir estos dos símbolos del turismo croata en una única ruta de verano reside en el hecho de tratarse de dos perlas de la costa croata, que presumen de monumentos catalogados por la UNESCO, una rica historia y patrimonio cultural y una arquitectura bien conservados. Su estilo de vida actual ofrece a los visitantes abundante diversión y una gastronomía excelente.

Mario Jelavić

Por otro lado, al zarpar hacia mar abierto y dejar atrás el ajetreo urbano, en seguida te verás rodeado del mágico mundo de las islas croatas. Frente a Dubrovnik encontrarás las Elafitas, que ofrecen un amarre seguro e infinitos placeres culinarios en los restaurantes locales.


A sólo tres millas náuticas de las Elafitas está la isla de Mljet, con el Parque Nacional del mismo nombre, cuyos lagos salados en la parte occidental son visita obligada para muchos navegantes. Todavía más cerca está la península de Pelješac, donde la navegación se puede combinar con la visita a algunos de los mejores viñedos croatas, cuyos tintos no se quedan atrás de las mejores bodegas mundiales. Si eliges esta opción, aconsejamos que pruebes también las ostras cultivadas en la zona.

El camino sigue entonces hasta la localidad medieval de Korčula, con su excelente puerto deportivo. En sus callejuelas encontrarás un sinfín de tabernas encantadoras, que ofrecen también la pasta casera elaborada según una receta de cinco siglos de antigüedad. Allí mismo puedes decidir si prefieres continuar el viaje rumbo a Hvar o a las islas de Lastovo, zona protegida como Parque Natural. Además de su excepcional belleza natural, Lastovo presume también de una excelente oferta gastronómica basada en especialidades de mar, en la que destaca la langosta adriática.


Continúa la navegación hacia la isla de Vis, vetada a los turistas extranjeros  durante el gobierno yugoslavo, hecho que hoy en día sólo incrementa su popularidad. Esta isla esconde algunas de las calas más atractivas de Croacia, como Stiniva en la orilla meridional o la internacionalmente conocida gruta de Modra špilja, en la vecina isla de Biševo. La misma localidad de Vis presume de una buena diversión, aunque también puedes visitar alguna de las fincas rurales en el interior de la isla.


La siguiente parada que atrae a miles de marinos es la localidad de Hvar y las islas de Paklinski otoci en la cercanía inmediata de ésta. Numerosos restaurantes en calas protegidas ofrecen a los navegantes todas las especialidades marinas, y la localidad de Hvar es un verdadero escaparate del estilo de vida mediterráneo y de una atractiva vida nocturna. Hvar es precisamente la localidad donde empezó a desarrollarse el turismo náutico hace cincuenta años, y símbolo de lo que Croacia ofrece en el mar. Desde Hvar los navegantes suelen visitar la playa de Zlatni rat en la isla de Brač, otro emblema turístico croata, antes de amarrar en la ciudad más grande de la costa croata: Split. Recorrer esta ruta en sólo siete días te permitirá tocar la superficie de todo lo que ella esconde, y visitar numerosos monumentos que suelen atraer a los marinos en su primera visita a Croacia.

Boris Kačan

La ruta – viable también en dirección contraria:

Dubrovnik – Šipanska Luka (isla de Šipan) – Polače (isla de Mljet) – Korčula – Ubli (isla de Lastovo) – Komiža (isla de Vis) – Hvar – Bol (isla de Brač) – Split

 

  • DÍA 1: Dubrovnik – Šipanska Luka (isla de Šipan)
  • DÍA 2: Šipanska Luka – la cala de Polače (isla de Mljet) 
  • DÍA 3: Polače – Bili Žal (isla de Korčula) – Korčula (isla de Korčula)
  • DÍA 4: Korčula – Saplun (islas de Lastovnjaci) – Ubli (isla de Lastovo)
  • DÍA 5: Ubli – la cala de Stončica (isla de Vis) – Vis (isla de Vis)
  • DÍA 6: Vis – la cala de Vinogradišće (isla de Sveti Klement) – Hvar (isla de Hvar)
  • DÍA 7: Hvar – Zlatni rat (isla de Brač) – Split