Escapada de la realidad a mágicas atracciones de fin de semana

Escapada de la realidad a mágicas atracciones de fin de semana

Si dispones de una embarcación en alguno de los puertos deportivos croatas, la forma ideal de inaugurar la temporada o de prolongarla es pasar otro fin de semana a bordo. Esta romántica y/o divertida escapada de la vida ajetreada de la gran ciudad puede planificarse en el último momento, sabiendo que el encuentro con la naturaleza y el encanto de los pueblos isleños responderán de la mejor manera a la confianza que les otorgas. La puesta de sol en primavera o un tranquilo amanecer de otoño en mar abierto te llenarán de energía positiva como si hubieses estado en el mar mucho más de dos días. Aunque existen innumerables opciones de estancia en el mar croata, aquí te traemos cinco propuestas con la esperanza de que te sirvan de inspiración para disfrutar del mar.

Dubrovnik

Proponemos que zarpes del casco antiguo rumbo al oeste, hasta la península de Pelješac. En su orilla noreste encontrarás la resguardada cala de Kobaš, con un buen amarre y todavía mejor oferta gastronómica en unos pocos restaurantes que son la única huella de la civilización que encontrarás allí. Pasa la mañana del sábado desayunando ostras de Ston y luego dirígete hacia las islas Elafitas y la dársena segura de Šipanska Luka. En la ruta hacia Dubrovnik haz una pausa para darte un baño en la cala de Šunj, en la arenosa isla de Lopud.

Split

Si deseas disfrutar del silencio y la tranquilidad, nuestra propuesta es una ruta de fin de semana alrededor de la isla de Šolta. La primera noche visita el puerto deportivo boutique en la localidad de Maslinica o pasa la noche en la resguardada cala de Šešuli, en la parte occidental de la isla. Dedica el sábado a explorar las orillas meridionales de Šolta y echa el ancla para pasar la noche en alguna cala bien protegida como Tatinja o Straćinska. El domingo toca un baño en Splitska vrata antes de regresar a Split. El mismo recorrido de vuelta se puede disfrutar incluso si las dos noches anteriores se dedican a la vida nocturna de Hvar.

Šibenik

A esta zona pertenecen también los puertos deportivos de Tribunj y Vodice. Pequeños paseos marítimos de localidades como Prvić o Zlarin ofrecen un amarre seguro en la cercanía y son destinos ideales para pasar la noche del viernes. Dedica el sábado a una de las numerosas y abrigadas calas del archipiélago de Šibenik y, si eres un poco más decidido, sigue hasta la cercana isla de Žirje, en cuyo extremo sureste se encuentran las calas de Vela Stupica y Mala Stupica, con buenas boyas de amarre que garantizan un sueño tranquilo. Si hace buen tiempo el domingo, con un poco más de espíritu aventurero, visita el faro de Blitvenica antes de salir rumbo al puerto de partida.

Boris Kačan

Zadar

Al igual que en el caso de Šibenik, gravitan en torno a Zadar los cercanos puertos deportivos de Biograd y Sukošan, con la isla de Pašman frente a todos ellos. Elige para la primera noche una de las calas de su orilla meridional (por ejemplo la de Landin), y al día siguiente navega hasta la isla de Žut, que ofrece buen amarre y excelente gastronomía. También tendrás cerca el ambiente especial del archipiélago de las islas Kornati. Si la eslora (¡y la altura del mástil!) te lo permiten, regresa por el paso entre las islas Pašman y Ugljan, con un baño en las pequeñas calas arenosas de la última, antes de volver a la civilización.
Zoran Jelača

Pula – Opatija

Si tu embarcación está en Pula u Opatija, la distancia hasta la isla de Cres es prácticamente la misma. La bahía de Cres con la localidad del mismo nombre ofrece un amarre excelente y es un verdadero paraíso isleño muy cerca del continente. Mientras exploras la bahía de Cres te toparás con numerosas playas que te permiten disfrutar de la soledad, y los más afortunados encontraran un amarre libre en Valun, conocida por las especialidades marinas que sirven los restaurantes locales. Puedes optar también por probar el célebre cordero de Cres, dejando el barco anclado y pasando la tarde del sábado en el ambiente a la vez marinero y montañés de la localidad de Lubenice.

Durante la navegación fuera de la temporada de verano conviene prestar atención especial al pronóstico del tiempo. La dinámica de los cambios climáticos es más brusca que en verano, de modo que debes adaptar la ruta a las condiciones previstas del mar. Si controlas bien el barco o cuentas con una tripulación profesional, y si el tiempo es propicio, recomendamos que disfrutes al menos un poco de la navegación nocturna. Una hora de navegación bajo las estrellas vale tanto como doce horas de día. Y todo eso cabe en un sólo fin de semana.