El reino de piedra de la isla de Brač

El reino de piedra de la isla de Brač

Las costas noreste de la isla de Brač como si fueran constituidas de unos pedazos de rincones paradisíacos que se complementan en armonía, pero al mismo tiempo es uno de los lugares los menos visitados de Dalmacia. Es un paraíso para los aficionados de las costas inhabitadas y unas lagunas escondidas, pero también para los que busquen un atracadero firme dentro de los centros urbanos armoniosos.

 

Aunque el viento bura demuestre aquí toda su grandeza, estas costas de la isla ofrecen un refugio en todas condiciones climáticas - uno sólo debe encontrar un sotavento apropiado. Además, en la isla de Brač, como la cuna de la cantería de esta región, en lugar de la lema «la guinda de pastel», se suele decir «la piedra para comenzar y para acabar», de lo que testimonian muchas canteras esparcidas por esta parte de la isla.

 

Al acercarse al lugar Pučišće desde el oeste, hay unas diez bahías grandes y pequeñas, generalmente inhabitadas. La primera entre ellas es Lovrečina, siendo uno de los sitios arqueológicos los más importantes de la isla, pero también la única playa de arena en la isla de Brač, por lo que a los navegantes y a los barcos de excursiones les gusta visitarla. Junto a ella se destaca por su belleza la bahía retirada Konopjikova, decorada de los pinos, de una playa blanca y de viñas pintorescas, y como refugio pueden también servir las bahías Težišće y Česminova, donde todavía hay restos de cantera. 

La localidad Pučišća es la corona de esta parte de Brač. Un lugar que se esconde profundamente en la bahía y que debe su belleza a la piedra y a la gente que «dio vida» a esta piedra.

Game of stones

La entera localidad parece ser un museo a cielo abierto, construida por torres y palacios que coexisten en armonía e hipnotizan con su blancura. La parte oriental, Stipanska, es apta para los quienes prefieren anclar su barco, mientras que en la parte oeste - Pušički dolac, está el centro de la localidad y casi todos atracaderos para los navegantes. Al pie de la famosa Escuela de cantería generalmente amarran los barcos de excursiones, minetras que en la parte opuesta están posicionados los «muring» (anclajes) de piedra.

 

Los símbolos de Pučišće que ciertamente vale visitar son la Escuela de cantería, el hotel de lujo Puteus Palace (el ex Palacio Dešković) como el monumento de cultura protegido, seis castillos conservados, de los que el más hermoso es el castillo Ciccarelli, y la cantera nombrada «Veselje» (Alegría), que está en la entrada misma del puerto.

TZ Postira

Los golosos sin duda deben degustar las especialidades de paisanos de Brač, entre que se destacan la carne de cordero y de cabra, es decir el famoso «vitalac», por lo que mejor es ir al interior de la isla y visitar las tabernas situadas en la localidad de pastores Gornji Humac.

Junto a Pučišće está la bahía la más grande en la isla – la bahía Povaljski. En su parte oriental se encuentra la peqeueña localidad Povlja, donde no hay más que unos diez atracaderos.

Este lugar es conocido por el documento Povaljska listina, el más antiguo documento redactado en el alfabeto cirílico croata, cuya réplica puede verse en la iglesia parroquial. La parte oeste de esta bahía se llama Luka y es el destino predilecto de los navegantes. Además de ofrecer el refugio de las más fuertes ráfagas de viento, aquí también están dos puntos de interés gastronómico, que también ofrecen unos atracaderos.

 

Junto al cabo oriental de la isla, se encuentra la bahía Rasotica, casi inhabitada. Es caracterizadas por sus colores bonitos y el terreno muy atractivo, su parte la más hermosa siendo una laguna mínima al fondo mismo de la bahía, donde pueden amarrarse solo unos barcos. Junto a Rasotica, como lugares de anclaje más importantes se destacan las bahías Konopjikova y Vošćica.

Sumartin en una localidad pintoresca, la única en la isla donde se habla el dialecto štokavština, porque fue fundada por los habitantes de la tierra firme huyendo de los turcos.

. Este enlace todavía existe, entre otros en forma de la línea de transbordador que vincula la localidad de Sumartin con la ciudad de Makarska. Junto al transbordador, en Sumartin a menudo puede verse los arcos de pesca, y los navegantes pueden contar con unos treinta atracaderos y la posibilidad de llenar el tanque. También se aconseja visitar el cementerio y el cabo de San Roko o aún entrar al interior de la isla, hasta la localidad de Selce a unos 2,5 km de ahí.