Plantas protegidas en Croacia

Plantas protegidas en Croacia

Las plantas, estos adornos verdes de nuestro planeta maravilloso, tienen un papel crucial en la preservación de la vida.

No debemos olvidar que el estilo de vida moderno, la contaminación del aire, de las aguas y de los suelos, la tala y la construcción incontroladas, la contaminación con los pesticidas y fertilizantes, así como las consecuencias de los cambios climáticos tienen un impacto negativo en el mundo vegetal, que lleva a la desaparición de muchas especies. Por eso en Croacia, con el fin de proteger numerosos hábitats naturales y la biodiversidad de las especies vegetales, la ley protege casi mil especies vegetales en la categoría de especies estrictamente protegidas.

 

Si se pregunta qué significaría eso, la respuesta es un poco complicada, ya que esta categoría incluye especies vegetales que están en riesgo de extinción, o son plantas de pequeña área de distribución o se refieren a las especies silvestres protegidas según las regulaciones europeas e internacionales. Cualquiera que sea el motivo de su inclusión, tienen una cosa en común: ¡es prohibido coger, cortar, cavar, colectar o destruir las plantas estrictamente protegidas!

 

Del número total de las plantas conocidas en Croacia, las que son características para un área determinado, así llamados endemismos, toman una gran parte, sobre todo si se consideran las islas adriáticas y las zonas montañosas, lo que coloca a nuestro pequeño país en la cima de las áreas endémicamente importantes de Europa, pero más allá.

 

En Croacia podemos destacar las áreas de los endemismos los más conocidos, y son dos montañas, Velebit y Biokovo, donde crecen muchas plantas insólitas, como podríamos llamar los endemismos.

Archive National Park Northern Velebit

Las «estrellas» son Degenia velebitica, endemismo y relicto con flores amarillos, símbolo de Velebit, y de Croacia también, porque su contorno adorna la moneda croata de 50 lipas y el Edraianthus pumilio, una belleza vegetal de flores azules que crece en los peñascos de las cimas de las montañas.

Archive National Park Northern Velebit

Entre los endemismos muchos son los que indican el pasado de una zona, y uno de los recuerdos los más conocidos de la Edad de Hielo es la Sibiraea croatica, arbusto caducifolio de la familia de rosas, que en nuestro país ha sido encontrado solamente en la montaña Velebit.

Una de las especies las más populares pero también amenazadas es la flor de las nieves (Leontopodium alpinum). Esta flor emblemática de las alturas y de la naturaleza intacta es especifica gracias a su fina pelusa y flores blancas que parece como la pata de león, gracias a que obtuvo su nombre científico, que viene del idioma griego. Esta planta es muy conocida, sobre todo entre los amadores de naturaleza y de montañas, dado que ornamenta muchas instituciones y organizaciones.

Archive National Park Northern Velebit

Aunque sea característica de las montañas altas, la flor de las nieves crece también en Croacia, en rocas y prados montañosos de Velebit, de Dinara, de Risnjak, de Bitoraj y de Lička Plješivica.

El endemismo de la península balcánica occidental, el Aquilegia kitaibelii, planta con flores muy moradas en talos largos, lleva el nombre del botánico, químico y uno de los primeros exploradores de la flora de Velebit, Pál Kitaibel.

En Croacia es una especie estrictamente protegida y se encuentra en la lista de la plantas en peligro de extinción, creciendo en las fisuras de las zonas noroesteas montañosas de los Dinárides en Croacia.

Al héroe de la mitología griega Aquiles se debe el nombre latino de todo un género de plantas. La leyenda dice que durante la guerra de Troya Aquiles, símbolo de coraje y de fuerza, fue herido y sangriento vino hasta Afrodita, que curó sus heridas con la milenrama. Según este mito, este género de plantas, que cuenta con unas 180 especies, lleva el nombre Achillea.

El «hermano» de la milenrama, el Achillea abrotanoides, es una planta perenne que crece en los prados entre las piedras, conocida por sus hojas de terciopelo denticuladas y el tallo con flores gris-verdes y las flores blancas.

Las islas y los peñascos aislados del mar Adriático son un lugar ideal para el desarrollo y el crecimiento de los endemismos. Los navegantes conocen muy bien la Brassica botteri, el representante de la flora endémica insular, encontrado solamente en las islas de Velika y Mala Palgruža, por lo que figura entre las especies casi en peligro de extinción. La flora de estas islas comprende unas 260 especies muy raras y endémicas, como la Centaurea friderici, el Muscari speciosum y el Ornithogalum visianicum.

 

En el territorio de Kvarner crece la planta endémica con flores moradas-azules de forma acampanada, que adorna las fisuras de rocas y los peñascos de las costas pedregosas. Esta planta es el símbolo de la ciudad de Plomin, donde fue encontrada y descrita por la primera vez y se llama campana de Istria (Campanula istriaca).

Un otro endemismo adriático que, en búsqueda de hábitats secos con una concentración de sal más elevada, también crece en las fisuras de las rocas carbonáticas y de los peñascos es la Centaurea ragusina.

Aunque su nombre se asocie con la ciudad de Dubrovnik, la Centaurea ragusina no crece solamente en las rocas de Dubrovnik pero en toda la zona costal alrededor de Cavtat, Split y las islas de la Dalmacia central. Las flores amarillas de este adorno único de peñascos pedregosos se erigen de su tallo alto, pareciendo ser pequeños soles rodeados de hojas de terciopelo de color plata-verde.

La Geranium dalmaticum es una planta con flores de color rosa que, por ser muy recolectada, gracias a su apariencia decorativa, hoy es una especie en gran peligro de extinción y puede encontrarse solamente en la península de Pelješac.

Archive National Park Northern Velebit

Ciertas plantas pueden vivir más de 100 años, por lo que son muy valiosas. Una de tales plantas es la manzanita, planta arbustiva reconocible por sus bayas rojas.

Crece en las áreas montañosas de la Europa del Sur, y en Croacia puede encontrarse en Velebit y en Gorski kotar. Gracias a su carácter salubre y los frutos comestibles, se había recolectado muchísimo y por eso es protegida por la Ley y está en la lista de las plantas en peligro de extinción.

 

Cuando dan un paseo por la naturaleza, acuérdense que las plantas les cuidan. ¡Ustedes deben cuidar las plantas también! Las plantas protegidas pertenecen a la naturaleza, y no a un florero!