Serpol

Serpol

El serpol es una planta aromática conocida también por los nombres de bukovica, vrisak, materka, čabrac o albahaca salvaje, o en latín Thymus vulgaris. Aunque a menudo lo llaman también tomillo, en realidad se trata de una planta similar que difiere del tomillo no solamente por su aspecto y el color de las flores, sino también por su sabor, que en el caso del serpol es ligeramente amargo. El arbusto de serpol, con sus bonitos flores de color rosa oscuro, crece en las zonas pedregosas bañadas de sol, y a menudo puede encontrarse en los bordes de bosques y en los prados, donde tiene acceso a mucha luz de sol. Se considera ser originaria del Mediterráneo, y se utiliza en las cocinas de los países con un clima más caliente, como en la cocina mediterránea que también está presente en la costa croata.

 

Los jardineros suelen plantearlo junto a las plantas que son invadidas por los áfidos, porque el olor específico de serpol rechaza a los parásitos. El olor del serpol proviene de los aceites esenciales concentrados en las hojas y en las flores de esta planta y se utilizan en la medicina popular para curar diferentes problemas del tracto respiratorio, de los dolores de cabeza y del estómago pero también sirven como calmantes. Sus flores se cosechan desde finales de la primavera hasta principios del otoño, se secan a la sombra y junto con las hojas secas se utilizan para preparar el té, que se obtiene al verter el agua caliente sobre el serpol. Entonces el serpol se deja reposar en el agua una media hora antes de colarlo y beberlo.

 

El serpol seco suele utilizarse en la cocina, porque a los platos da un tipo específico de amargura pero también un aroma único. Dada su aroma intensa, se añade poco a poco, en pequeñas cantidades, para no prevalecer sobre otros elementos del plato sino para enriquecerlos. Como la mayoría de las plantas aromáticas, el serpol se debe añadir al final de la preparación de la comida para que al cocinar no pierda sus propiedades. El serpol va muy bien con otras plantas aromáticas, como el perejil, la mejorana o la hoja de laurel, se añade a las papas y a las salsas servidas con pasta, y también va muy bien con las ensaladas.