Kotonjada

Kotonjada

La kotonjada es un plato dulce que se prepara tradicionalmente durante el otoño cuando maduran y se cosechan los membrillos olorosos, pero también durante la Navidad cuando a menudo se servía como postre en la mesa navideña, sobre todo en el interior de Dalmacia. Además de guardar los membrillos en las cámaras de la casa para que llenen el aire con su aroma, a partir de membrillo recién cosechado y preferiblemente oblongo, se preparaban numerosos postres. Una de ellas es la kotonjada, que, además de esta fruta acerba, sólo contiene azúcar y jugo de limón.

 

También llamada kotonjata o kodonjada, este dulce se preparaba a partir de los membrillos cocinado enteros en una olla cubierta llena de agua, hasta que ablandaran. Luego, de los membrillos enfriados se quitaban las semillas del centro y su carne se tamizaba. Luego a los membrillos se les añadía la igual cantidad de azúcar y todo junto se calentaba poco a poco a fuego lento. También se añadía la ralladura de piel de limón y todo se cocinaba y revolvía sin parar. Cuando la mezcla se espesó lo suficiente para que se pudiera ver el fondo de la olla mientras se agitaba, se le añadía el jugo de limón. La mezcla así obtenida se vertía en un molde largo, estrecho y calentado y se dejaba primero a temperatura ambiente y luego en un lugar fresco para que endurezca. La kotonjada bien enfriada y endurecida se retiraba del molde dándole vuelta a este último, y se dejaba secar al aire varios días, antes de ser cortada en rodajas.

 

La kotonjada cortada se envolvía de azúcar cristal o se guardaba en una caja entre hojas frescas de laurel porque éstas defendían los dulces de las hormigas. Dado que la kotonjada es un dulce que podía consumirse durante mucho tiempo, las cocineras le añadían los ingredientes crocantes como las almendras o las nueces para enriquecerla, y se servía junto con una copa de vino espumoso o de prošeko.