Dalmacia - Split

Dalmacia - Split

Si deseas visitar en poco tiempo el mayor número posible de monumentos del Patrimonio Mundial Cultural de la UNESCO, en la Dalmacia central y en la región administrativa de Split y Dalmacia tu deseo se hará realidad.

En unos treinta kilómetros de esta región turística, líder croata del sector, al viajero le espera el palacio de Diocleciano en Split, la principal ciudad de la Dalmacia central, la llanura de Stari Grad en la isla de Hvar y el casco antiguo de Trogir.

 

Y eso no es todo lo que dicha Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura incluye en sus prestigiosas listas. Están también catalogados por la UNESCO como patrimonio cultural inmaterial de esta parte de Croacia el encaje de hilo de agave y la procesión Za križem (via crucis) de la isla de Hvar, al igual que el Sinjska alka, torneo de caballería cuya tradición nace en el siglo XVIII en Sinj. En la misma lista figura el Nijemo kolo, la danza silenciosa de Vrlika, y el canto de klapa, un canto tradicional a varias voces y sin acompañamiento instrumental que en tiempos más recientes trascendió su tierra natal, Dalmacia, para extenderse a otras partes del país.

 

Podían, de hecho, haberse conservado más monumentos en esta parte de Croacia a juzgar por los numerosos yacimientos arqueológicos, como el famoso Solin, el mayor yacimiento en la costa oriental del Adriático. Se trata, en concreto, de los restos de la antigua Salona, antaño capital de la provincia romana de Dalmacia, situada unos seis kilómetros al norte de Split. Mientras en el interior del país el turismo sostenible y el retorno a la naturaleza son fomentados por los cada vez más populares pueblos etno-ecológicos, en la orilla del mar son los campings los que asumen esta tarea, aprovechando, entre otras cosas, los abundantes rayos de sol para producir energía térmica. Los campings turísticos de la Dalmacia central contribuyen también a la promoción de las especialidades gastronómicas de esta tierra. Además de los omnipresentes pescados y mariscos, merece la pena probar manjares cuyas recetas datan de la época de Marko Marulić, padre de la literatura croata, nacido en Split. Un ejemplo son las pastas paprenjaci, cuyo ingrediente principal era el azafrán. Junto con la miel y el cilantro, el azafrán era un producto extraordinariamente importante en las islas en el siglo XVI. En el interior, en concreto en la zona de Dalmatinska zagora, el plato autóctono es la trucha del Cetina, pero también el brudet de ancas de rana con biscote: las ancas se riegan con zumo de limón, se cocinan a fuego lento con los demás ingredientes y sirven con pan tostado.

Como una peculiaridad entre las bebidas destaca el “coctel” de vino joven y leche de cabra, que aquí se conoce con diferentes nombres. Bikla es como lo llaman en Vrgorac, pueblo natal del poeta Tin Ujević, donde hoy en día se produce un excelente vino y se cultivan las mejores fresas de Dalmacia.

Campamento

Dalmacia - Split

El lugar donde la palabra imperio no describe solo la naturaleza.

Verdadero encanto del sur mediterráneo

Dalmacia - Split

Joya de un imperio

En el remoto año 305 después de Cristo el hombre más poderoso del mundo, el emperador Diocleciano, tuvo que decidir donde quería pasar el resto de la vida. De todos los lugares del mundo, su hogar, lo decidió construir justamente en el corazón de Dalmacia con lo que estableció los fundamentos de la futura ciudad de Split.