Dalmacia - Split

Joya de un imperio

En el remoto año 305 después de Cristo el hombre más poderoso del mundo, el emperador Diocleciano, tuvo que decidir donde quería pasar el resto de la vida. De todos los lugares del mundo, su hogar, lo decidió construir justamente en el corazón de Dalmacia con lo que estableció los fundamentos de la futura ciudad de Split.

 

Siga sus pasos, explore el palacio de Diocleciano y esa región rica en islas, impresionantes bellezas naturales como la montaña Biokovo y la playa Zlatni rat en la isla de Brač, luego en las riquezas culturales que sobrepasarán todas expectaciones.

Aleksandar Gospić

El lugar donde la palabra imperio no describe sólo la naturaleza

Dónde ir

Rutas de las culturas antiguas

Sigue el aroma de ciprés y romero por la carretera romana hasta la antigua Tragurion, cuya piedra noble, cada portal, iglesia, palacio y balcón despertará tu imaginación y te contara una leyenda, una historia de amor o de esperanza. Averigua por qué los emperadores romanos eligieron la orgullosa Salona para capital de su provincia y por qué uno de ellos, Diocleciano, eligió la encantadora Split para ubicar allí su palacio. Siente el espíritu de los caballeros del alka de Sinj y conoce el orgullo desafiante y la añoranza de la canción dálmata de Omiš en medio de unas rocas implacables, o descansa en las irresistibles playas del litoral de Makarska, bajo los altos acantilados del Biokovo. Zarpa, por último, por los caminos azules de los antiguos navegantes griegos hasta las soleadas islas repletas de milagros, de mar cristalino, de piedra blanca, de la lavanda y la vid, que la gente local cultiva rebatando la tierra a la roca para luego verter el abundante calor del sur en su vino.

21
POI image

Zlatni rat (Cabo Dorado)

La playa Zlatni rat (Cabo Dorado) es única en el mundo. Se estira como una lengüeta de casi medio kilometro perpendicular al mar. La punta de esa famosa playa cambia de forma constantemente bajo la influencia de las olas y las corrientes del mar.

Ivan Čorić

La magnífica ciudad del emperador romano

En el año 305, cuando el emperador romano Diocleciano, teniendo casi todo el mundo bajo sus pies, decidió construir su villa de campo y pasar allí el resto de su vida, no dudó en dónde levantarla.

 

En el corazón de Dalmacia, en una bien protegida bahía de su Aspalathos natal, resguardada por el lado del mar por las islas del archipiélago de Split, y por el del continente, por las altas montañas, de una manera visionaria, Diocleciano señaló un lugar especial en el mapa del Adriático: la futura ciudad de Split.

 

A sólo 6 kilómetros de distancia de la entonces cosmopolita Salona, famoso centro de la provincia de Dalmacia, que en aquel momento contaba con casi 60.000 habitantes, con fuertes murallas, numerosas torres, templos, palacios y balnearios termales, y que es hoy el mayor complejo de monumentos antiguos en Croacia. Era una residencia sin igual entre las construcciones de aquel entonces. Y a pesar de que diecisiete siglos de existencia y vida continua la han privado de muchas de sus formas originales, a su vez, se ha enriquecido con posteriores realizaciones arquitectónicas y artísticas. Entre ellas, casi como una ironía del destino, el magnífico mausoleo del último emperador romano pagano, es el lugar donde se erigió la catedral católica dedicada a San Dominus (mártir que fue ejecutado por el propio Diocleciano), cuyas célebres puertas de madera de nogal fueron obra del maestro Andrija Buvina, en 1214.

Ivo Biočina
Resistiendo felizmente los cambios de la historia, profundamente arraigada en la ciudad, como su núcleo histórico densamente poblado, lleno de encantadores palacios de piedra, la residencia de Diocleciano es hoy un lugar de bodegas en las que resuenan canciones y donde se puede comer especialidades locales, de delicias del mar a cordero y los "arambašići" de Sinj, regadas con los más finos vinos tintos. Cobijando en su seno la calle más pequeña del mundo, con el sugestivo nombre 'Pusti me proći', o sea “Déjame pasar”, este maravilloso e irrepetible núcleo de Split ha sido declarado, con razón, monumento de máxima categoría e incluido en la Lista del patrimonio cultural mundial protegido de la UNESCO.

Verdadero encanto del sur mediterráneo

Bañada con el cálido encanto del sur mediterráneo, Split es una ciudad que cuenta su rica historia no solamente en sus museos e iglesias, sino que su herencia, desde la antigüedad hasta hoy, nos habla con voz alta desde el Peristilo y las casas de piedra, mientras que el verdadero espíritu mediterráneo vive en el alegre canto de sus bares, el rumor de las esquinas, sus calles estrechas y la belleza de su ribera. Si sigue ese laberinto de calles de piedra blanca hasta la costa, donde el mar balancea las embarcaciones, descubrirá una ciudad donde, en cada rincón, el famoso gobernante romano dejó la profunda impronta de su presencia imperial, junto con la del santo al que mandó ejecutar. Una curiosa particularidad de esta ciudad son las canciones y los atletas de clase mundial, ganadores de Wimbledon, de numerosas olimpíadas y ases de la liga de la NBA, y las mujeres más bellas del mundo. Si lo duda, simplemente dé un paseo por la ribera de Split...

Ivo Biočina

Descubra los tesoros artísticos de la ciudad-museo

Aunque su centro mide sólo 750 pasos, como lo calculó y registró un meticuloso historiador hace unos cientos de años, Trogir es una armoniosa ciudad de piedra con una rica historia, como lo testimonia el hecho de que su núcleo, al igual que el de Split, está incluido en la lista de la UNESCO del patrimonio cultural mundial protegido.

También llamada la ciudad museo, con el célebre portal de su catedral, obra del maestro Radovan del año 1240, su logia renacentista, el milenario monasterio de San Nicolás donde se guarda el famoso relieve antiguo del dios Káiros, del siglo IV antes de Cristo (dios del momento oportuno), Trogir es un verdadero tesoro de arte, donde cada verano resuenan las arias de jóvenes tenores en un concurso mundial…

Boris Kačan

El azul marino y la plena armonia de la naturaleza

La naturaleza fue muy generosa mientras decoraba la costa de Dalmacia Central y sus largas playas de guijarros, ennoblecidas con las sombras fragantes de verdes pinos, y con una serie de islas de peculiar belleza.
Ivo Biočina
Justo por encima de la playa de la renombrada ribera de Makarska, desde el macizo del parque natural Biokovo, donde aún hoy continúan deambulando gamuzas, contemple inolvidables salidas del sol en los amaneceres de verano, mientras que su vista alcanza las últimas islas en los confines del Adriático.

Entre ellas, la isla más grande del archipiélago de Split, Brač, conocida como isla de la piedra y el viento. Isla de piedra, porque en Brač las manos valiosas de los canteros “pican” la mejor piedra, sobre cuya gloria testifica el hecho de que fue usada en la construcción de las catedrales locales y muchos edificios en todo el mundo; e isla de viento, simplemente porque en ninguna parte del Adriático, como dicen a sabiendas los windsurfistas, sopla tan divinamente el mistral como en el canal entre Brač y Hvar, en particular en la playa Zlatni rat, cuya apariencia varía dependiendo de la dirección del viento y las olas. Incluida recientemente en la lista de las diez islas más bellas del mundo, la soleada Hvar es sin duda una de las islas más seductoras de Dalmacia.

Hrvoje Serdar
Con la plaza insular más grande de ambos lados del Adriático, el primer teatro municipal de Europa, el Arsenal, construido en el lejano 1612, el famoso palacio "Tvrdalj" de Petar Hektorović y calles de piedra pulida que brillan al sol, en la isla de Hvar no sabrá si le atrae más la armonía de la historia y el arte, o la belleza de la naturaleza, ensalzada por el perfume seductor de la lavanda.