Trueno de Grič que los habitantes de Zagreb adoran

Trueno de Grič que los habitantes de Zagreb adoran

Gornji grad (Ciudad alta) es una verdadera tienda antigüedades a cielo abierto. Desde el recorrido en el funicular que le introduce a la historia de la capital de Croacia, a través un paseo por la rambla de Strossmayer y un selfie inevitable con la escultura del escritor croata Antun Gustav Matoš, por la visita a la iglesia de San Marco, uno de los símbolos más conocidos de Zagreb, y una bebida tomada en el silencio de la Puerta de piedra, Zagreb le ofrece mil caras de su pasado rico.

Ivo Biočina

Pero todo estos encantos de Gornji grad no serían posible sin un cañón. El trueno de Grič disparó por la primera vez el 1 de enero de 1877 y desde entonces cada día, cualquier sea la estación o las condiciones climáticas, marca el mediodía en Zagreb.

Su disparo suele asustar a los turistas y las palomas en la Plaza de ban Josip Jelačić, pero los verdaderos habitantes de Zagreb ajustarán sus relojes según él y sabrán que se acerca el momento del almuerzo.

El bienvenido bombástico de Zagreb que hizo huir a los turcos

Es precisamente a un almuerzo fracasado que debemos agradecer la leyenda del Cañón de Grič. Al fin del siglo 16 el poderoso ejército turco llegó cerca de Zagreb. Las tropas poderosas del Hasan-Pasha Predojević sembraban terror en los alrededores y los defensores de la ciudad sólo podían mirar como el ejército invasor en otra orilla del río Sava devastaba las aldeas y se preparaba para el asedio. El general turco no se preocupaba mucho porque sabía que los habitantes de Zagreb no tenían un cañón con el que pudieron disparar s sus soldados.

 

 

Pero un día, mientras que Hasan-Šasha Predojević, relajado se divertía con sus compañeros, en la torre Lotrščak fue llevado un gran cañón de la fundidora de hierro de Viena, que cambiaría el curso de la guerra. Es que al mediodía de un día de primavera de la torre disparó un tiro tremendo que sorprendió el ejército turco. Según la tradición popular, la bola del cañón chocó la bandeja con el almuerzo que el cocinero acabó de servir al Hasan-Pasha y la explosión fuerte hizo caer todas las tiendas del ejército usurpador. Pensando que el tiro es el comienzo del ataque desde Zagreb, los soldados turcos se retiraron asustados y nunca más volvieron.

M. Mihaljević / TZ Zagreb

Por eso, si se encuentra en Zagreb, y oye el cañón, no se preocupe. Solamente celebramos el mediodía.