Un destino que siempre se vuelve a redescubrir
Al atraer diferentes tipos de visitantes, Croacia ha desarrollado y mantenido una infraestructura igualmente adecuada a los aventureros que a los clientes que piden un cierto nivel de comodidad.
Intentamos mejorar sistemáticamente el equilibrio entre los precios y un alto nivel de calidad, cumpliendo a la vez con las premisas del desarrollo sostenible y produciendo un placer armónico, tanto para el cliente, es decir, el usuario de servicio, como para el ofertante del servicio.
Queremos tener una situación de “win-win”, en la que ambas partes ganan.
Con este tipo de desarrollo, creado según las necesidades del ciudadano croata y del extranjero, intentamos conseguir que la población local esté en función de mejorar su nivel de vida, conservando igualmente su identidad nacional.
En nuestro caso, utilizamos en primer lugar los potenciales originados de nuestras ventajas comparativas, y luego acudimos a los potenciales que podrían ser valorados desde el punto de vista turístico, pero que carecen a la vez de una ventaja comparativa.
En efecto, no nos mantenemos estáticos – sino que somos dinámicos, creativos y proactivos. Porque las tendencias, las necesidades, las esperanzas y los objetivos de los viajes turísticos cambian.
Permanentemente mejorando el nivel de calidad de sus contenidos, por un lado, y de la infraestructura de transportes, por otro, Croacia todavía sigue intentando ofrecer placer y experiencias nuevas, incluso a los turistas más exigentes. Prueba de ello son las frecuentes y tradicionales visitas de las familias reales y de príncipes, actores y cineastas, músicos o artistas, así como de los miembros de poderosas dinastías, al litoral croata.
Croacia es un escenario natural, un escenario histórico para muchos festivales, exposiciones, conciertos y encuentros como, por ejemplo, los “Juegos de verano de Dubrovnik”, El verano de Split, “Fjera de Rab”, el festival de cine de Pula y de Motovun e incluso Špancirfest, en Varaždin.