Desde hace cinco siglos los habitantes de Hvar celebran la Pascua de una manera muy especial, con la procesión "Za Krizem". Se trata de una ceremonia única, al igual que de una expresión de la identidad religiosa y cultural de los habitantes de esta isla, que forma parte del patrimonio cultural inmaterial mundial de la UNESCO.
Esta ceremonia se ha desarrollado en honor a la procesión que se llevó a cabo como un símbolo de arrepentimiento después de que, por numerosas revueltas sociales que se llevaron a cabo en la isla en el año 1510, una pequeña cruz de la ciudad de Hvar, milagrosamente empezó a llorar lágrimas de sangre.
La procesión comienza la noche de Jueves Santo a Viernes Santo en seis iglesias parroquiales de Jelsa, Pitva, Vrisnik, Svirča, Vrbanj y Vrboska. La procesión se inicia al mismo tiempo y en dirección de las manillas del reloj para qué en las ocho horas que dura la misma, las cruces no se encuentren en ningún momento, ya que este acontecimiento según la creencia popular, sería el presagio de un gran desastre. La procesión que dura ocho horas y atraviesa 22 km, está presidida por portadores de la Cruz elegidos entre los miembros de las cofradías religiosas locales que a veces van descalzos bajo los 18 kilos de la Cruz.
La procesión "Za Krizem" reúne a numerosos creyentes de toda la isla, pero cada año hay más visitantes y turistas que asisten a este acontecimiento en la isla croata más larga y más soleada. Este año la procesión se llevará a cabo el 21 abril.
Gracias al suave clima, cálidos inviernos y agradables veranos, suntuosa naturaleza mediterránea, rica tradición cultural e histórica, magnífica gastronomía, preciosas playas y calas de mar cristalino, la isla dálmata de Hvar se encuentra, según numerosas revistas turísticas, entre las 10 islas más bonitas del mundo.
La vida nocturna y la arquitectura de la ciudad de Hvar, las excursiones en barco a las islas de Paklenski otoci, playas de arena cerca de Jelsa, la mezcla entre lo antiguo y lo moderno de Stari Grad, playas paradisíacas en pinares de Zavala, la exótica de las laderas del sur de la isla en los pueblos de Ivan Dolac, Sveta Nedjelja y Milna, el ambiente de "pequeña Venecia" en Vrboski, la carretera que atraviesa los campos de lavanda cerca de Gdinje, Zastražišće y Bogomolje, tranquilas y escondidas escalas alrededor de Sucurje, son sólo una parte de las experiencias que ofrece Hvar.
Oficina de Tursimo de la región de Split y Dalmacia
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Oficina de Turismo de la ciudad de Hvar
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La ciudad de Hvar
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Oficina de Turismo municipal de Jelsa
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