¿Sabía usted que el peculiar casco antiguo de Split, dentro de la lista de la UNESCO de patrimonios de la humanidad, nació de las bases de la villa del emperador Diocleciano en el año 305? Sin embargo, 17 siglos de vida ininterrupida dentro de sus murallas dio forma a muchas actividades vitales como el mausoleo del Emperador, que más tarde fue incorporado a la Catedral de San Duje y el Palacio de Diocleciano, que hoy en día es el verdadero símbolo de la ciudad de Split. Vaya un poco más allá y descubrirá una perla más de los patrimonios en la lista de la UNESCO: la ciudad de Trogir, llamada frecuentemente la Ciudad Museo. Aquí también hallamos las islas del archipiélago de Split: la rocosa Brač, con su conocida tradición de talleres de canteras y la soleada Hvar, con la plaza central más grande a ambos lados del Adriático, con el primer teatro comunal en Europa del año 1612, con el arsenal y con el famoso palacio Tvrdalj del filósofo, poeta y humanista Petar Hektorović.