Vrsar fascina a sus visitantes con su atmósfera auténtica y romántica de viejo pueblo de pescadores istriano. La localidad asciende en terrazas en torno a la colina junto al mar, sobre el pintoresco puerto naturalmente protegido por una cadena de islas.
El aventurero italiano, escritor y seductor Giacomo Casanova se enamoró también de sus bellezas; sus visitas a Vrsar quedaron recogidas en sus célebres Memorias. Casanovafest es una manifestación nacida en su honor, que celebra el amor a través de exposiciones, diversas actuaciones musicales y escénicas, veladas literarias y placeres gastronómicos.
No es casual pues, que el primer camping naturista del Adriático, Koversada, se encuentre precisamente aquí; en él pueden disfrutar los amantes de la naturaleza, así como en los demás bonitos campings situados cerca del centro de la localidad. A los huéspedes de Vrsar se les ofrece también alojamiento en hoteles y apartamentos de primera categoría y en multitud de casas privadas. Los navegantes tienen a su disposición una marina, galardonada en varias ocasiones por sus instalaciones y su impecable servicio.