Encadenados desde el mar hacia el montañoso continente, Drivenik, Tribalj, Grižane y Bribir constituyen el municipio de Vinodolska.
La denominación romana de Vallis Vinearia, los monumentos culturales y los yacimientos arqueológicos apuntan a la presencia del Imperio Romano en estas tierras; mientras que a la conocida familia noble croata Frankopan se le atribuye el desarrollo y florecimiento cultural de esta región. La posibilidad de estar y descansar en el mar por el día y por la noche en la parte montañosa del municipio (donde sopla un aire puro de montaña refrescante) resulta agradable a un gran número de turistas.
A los amantes de la naturaleza les esperan un gran número de rutas de montaña y para bici (mayoritariamente señalizadas) y unos formidables miradores, situados en atractivos lugares con vistas a Kvarner. En Tribalj hay un punto de despegue para parapentistas, que podrán disfrutar de las bellezas de la Ribera de Vinodolska desde las cimas de las montañas.