Orebić, que en otro tiempo fue un conocido centro marinero, sobre lo que testimonia el Museo Marítimo, se ubica exactamente al pie del monte de San Ilija, en la península de Pelješac, enfrente de Korčula.
Las hermosas playas de arena y gravilla protegidas del viento, la abundancia de sol y la buena oferta enogastronómica de los viñedos locales (los célebres vinos Dingač, Plavac…) garantizan unas vacaciones de calidad a todos los turistas. Pelješac ofrece variadas posibilidades a los que deseen un descanso activo: surf (la posición ideal es el Canal de Pelješac), vela, submarinismo…
Por supuesto, también es posible hacer senderismo, bicicleta o montañismo por su fantástica naturaleza, especialmente en la cima más alta de Pelješac: Sveti Ilija (961 m). Desde los altos de Sveti Ilija se lanzan valientes voladores, desfrutando del vuelo y de las maravillosas vistas sobre el Canal de Pelješac, numerosos islotes, Korčula, Mljet y Lastovo.
La península de Pelješac es el reino del vino dingač, el vino croata más apreciado. Las rutas del vino de la península de Pelješac y de Korčula son apreciadas en Croacia por la calidad del vino que aquí se produce y se degusta.