El espíritu de la ciudad de Novi Vinodolski está representado por los restos del legado cultural: el castillo de los Frankopan y su torre, la catedral, la pequeña iglesia de la Santísima Trinidad y San Marino en el islote homónimo, la casa de los hermanos Mažuranić, el núcleo histórico y el conservado folclore original de esta ciudad.
El Código de Vinodol (“Vinodolski zakonik”) de 1288, documento de carácter jurídico, es un importante monumento del derecho consuetudinario croata. Si se encuentra en las proximidades, no se pierda bajo ningún concepto Rosita de Vinodol (“Ružica Vinodola”), fiesta tradicional originada en la revisión de escritos y leyendas sobre las tradiciones de Vinodol en época de vendimia, cuando tras la vendimia se elegía a la doncella Ružica más bella y más diligente. Ésta era coronada con una guirnalda de hojas de parra y vid y acompañada en procesión de música y canto a la ciudad.
Si desea disfrutar de unas vistas panorámicas, diríjase a alguno de los miradores del interior de la región, con unas fantásticas vistas al mar y a la sierra. La Ribera de Novi Vindolski, de 2 km de longitud, abarca las bellísimas localidades costeras de Povile, Klenovica, Smokvica y Sibinj. Playas, mar, corrientes de aire de montaña procedentes de los bosques de la zona interior próxima, carriles bici y senderos acondicionados y una magnífica oferta hostelera, ¡hacen de Novi Vindolski un auténtico paraíso para todo huésped!