Buje: villa istriana en la ladera desde la que se divisan unas preciosas vistas a los fértiles valles, los olivares y los viñedos por los que es conocida esta región.
A tan sólo unos kilómetros del mar, al que se accede por pintorescas rutas de vino y de aceite y por arregladas vías de peatones y carriles bici.
En el núcleo histórico, debido a las relaciones centenarias con Roma y Venecia, se hallan la catedral, el palacio aristocrático, el campanario, los restos de un castillo y de torres defensivas.
El rico interior de la iglesia de Santa María esconde pinturas y el altar de gran valor, importante herencia cultural de Istria.
Buje resulta también interesante por su gastronomía: en numerosos mesones y restaurantes podrá disfrutar del jamón serrano casero, el queso, las trufas y la caza.