Un país en el que la rica herencia cultural no se descubre solamente dentro de los numerosos museos e iglesias que, hoy por hoy, son monumentos de la más alta categoría e inevitable capítulo en la lista de la herencia cultural del mundo reconocida por la UNESCO, sino que, al contrario, es un lugar mágico en la región del Mediterráneo en el que la más breve caminata se convierte en el descenso por las antiguas escalinatas de una rica y gloriosa historia.
Con sus 7 fenomenos culturales - la Fiesta de San Blas, la fabricación de encajes en Lepoglava, Pag y Hvar, el carnaval anual de los „zvončari“ (campanilleros) de la zona de Kastav, la procesión „Za križen“ (via crucis) en la isla de Hvar; canto y música a dos voces en escala istriana y del litoral croata; la procesión primaveral anual de las Ljelje (reinas) de Gorjani, el arte de la fabricación tradicional de juguetes infantiles de madera en Hrvatsko zagorje, Croacia se encuentra entre los paises con más bienes inmateriales protegidos, inscritos en el listado de la UNESCO.