El rincón gastronómico - enológico
Para la cocina continental son típicas las raíces protoeslavos así como contactos más recientes con conocidas escuelas gastronómicas – la húngara, la vienesa y la turca. Predominan los productos cárnicos, el pescado de agua dulce y las verduras.
En la región costera influyeron mucho los griegos, romanos e iliros y más tarde las cocinas mediterráneas – la italiana y la francesa. La cocina se caracteriza por muchas especialidades de pescado (calamares, sepias, pulpos, cigalas, langostas…) preparados de diferentes maneras, por los aceites de oliva, el jamón serrano, diferentes verduras y vinos dálmatas tales como Babić, Malvazija, Prošek, vrbnička žlahtina, así como diferentes licores como el renombrado Maraskino.
En 2008 la representación nacional culinaria participó por primera vez en un encuentro mundial de cocineros y pasteleros – los Juegos Olímpicos Culinarios- que se celebraron en la ciudad alemana de Erfurt y donde obtuvieron la medalla de bronce.
La región de Eslavonia dispone de unas excelentes predisposiciones para el cultivo de la vid y la producción de vinos. Antiguamente los vinos de Eslavonia se encontraban muy a menudo sobre las mesas de emperadores y altos dignatarios, pues de esta tradición provienen las viñas de hoy: las de Srijem, Baranja y Đakovo al oriente y los de Kutjevo al occidente de Eslavonia.
Eslavonia dispone de excelentes posibilidades de producción de grandes cantidades de vino de alta calidad, especialmente vino blanco. Resulta muy difícil decir cuál de las viñas es de mayor calidad: las de Srijem o de Baranja en Podunavlje, las viñas de Đakovo en Eslavonia oriental o las viñas de Kutjevo en Eslavonia central.
El epicentro del desarrollo del cultivo de la vid en Eslavonia es la región alrededor de Kutjevo. Los más importantes productores de Eslavonia son Enjingi, Kauthaker y PPK Kutjevo. Continuos experimentos con nuevos tipos de uva por parte de Enjingi y especialmente de Krauthaker, definitivamente alejan a la Eslavonia de hoy de su antigua imagen de cultivar únicamente el vino graševina, como solía hacerse hace seis o siete años.